AMÉN. VEN, SEÑOR JESÚS

Los que viven limpios y puros son los que estarán preparados para recibir con anhelo al Señor Jesús.

El que testifica de estas cosas dice: «Sí, vengo pronto». Amén. Ven, Señor Jesús.

Apocalipsis 22:20 (NBLA) 

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Shinkil Seo, Ph. D.  |  03 de mayo 2022

El 25 de febrero de 1983 comenzó a sonar una sirena nacional a las 10:58 AM. Por la radio anunciaban que la guerra entre Corea del Norte y Corea del Sur había estallado nuevamente. En realidad no había iniciado ninguna guerra sino que un capitán comunista norcoreano había provocado las alarmas tras haber volado hacia Corea del Sur en busca de libertad y sin ningún previo aviso. Ese día una diaconisa de una iglesia pequeña repentinamente vino a su pastor llorando desesperadamente. Pensando en que se iba a acabar el mundo, dijo: «Reverendo, Jesús no puede venir ahora porque no he hecho nada por Jesús. ¿Cómo voy a poder pararme ante la presencia de Jesús?» Era como si nunca había estado preparada para recibir al Esposo Jesús, había vivido solamente para el mundo secular como una creyente carnal. 

 

Desprevenidos para la venida de Jesús

De la misma manera que esta diaconisa, hay muchos en la iglesia que dirán: «Ahora no, Señor Jesús. Ven después...» por no estar preparados para la segunda venida de Cristo. En el momento que Jesús regrese, todos los que han vivido carnalmente y sin confesar sus pecados diariamente no podrán sino enfrentarse con un terrible temor al mismo resultado de aquellos descritos en Ap. 6:15-17, el cual dice: «Y los reyes de la tierra, y los grandes, los comandantes, los ricos, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: “Caed sobre nosotros y escondednos de la presencia del que está sentado en el trono y de la ira del Cordero, porque ha llegado el gran día de la ira de ellos, ¿y quién podrá sostenerse?”».  


Porque menospreciaron la voluntad de Jesús y vivieron sin ninguna relación con el único Salvador, Jesús, en el instante en que aparezca, ninguna de dichas personas que no estuvieron preparadas para recibir al Esposo eterno podrá arrepentirse debido a que ya será muy tarde. Ya no habrá una segunda oportunidad. ¡Qué seria y eterna tristeza será la de ese día!

La postura de aquellos preparados: “Amén. Ven. Señor Jesús”
Por otro lado, habrá aquellos que responderán «Amén. Ven, Señor Jesús». Esta es la postura del cristiano nacido de nuevo mediante el Espíritu Santo que anhela la aparición de Jesús. Es por esta postura que creyentes de la iglesia primitiva pudieron vencer todo tipo de terribles persecuciones en la que corrían riesgo de muerte. Fue debido a que firmemente creían que Jesús vendría pronto que ellos pudieron superar dificultades espirituales y mentales con un espíritu indomable y una voluntad inquebrantable en lugar de ser traidores, apóstatas de Jesucristo. 


Y es esta la postura que debe tener la iglesia, la novia pura y santa de Jesús. Esto es debido a que las novias sucias, es decir, impuras espiritualmente, no pueden participar en la boda del Cordero. Por tanto cada uno de nosotros deberá mantener la pureza y la santidad ante los ojos de Dios, quien es Santo y Limpio. Así como José lo fue en el libro de Génesis donde, con temor a Dios, rechazó con firmeza la tentación y seducción de la esposa de Potifar al decir: «¿Cómo podría yo cometer tal maldad y pecar así contra Dios?», el creyente fiel deberá ser sensible a cualquier pecado y evitarlo. 


Finalmente, como la novia santa, quien está preparada espiritualmente, son los cristianos puros quienes anhelarán y estarán preparados para la venida de Jesús. Así mismo, como un cristiano puro y limpio, es por esto que cuando Jesús dijo «Sí, vengo pronto», Juan pudo inmediatamente clamar: «Amén. Ven, Señor Jesús». ¡Qué hermosa fue la fe de Juan!

Un llamado a estar preparados 
Si Jesús viene del cielo ahora mismo, ¿estás listo para clamar a Él diciéndole: «Amén. Ven, Señor Jesús»? La venida del Esposo Jesús es inminente e imparable. Estemos listos para clamar a Jesús con el «Amén. Ven, Señor Jesús» para tener corazones tranquilos y así poder dormir con paz y de manera cómoda diariamente. Amén.

Copyright © 2022 por Shinkil Seo

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