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ASÓMBRATE

Un verdadero discípulo de Jesús vive su vida cristiana constantemente asombrado de Jesús.

Subían rumbo a Jerusalén, y Jesús caminaba delante de ellos. Los discípulos estaban llenos de asombro y la gente que los seguía, abrumada de temor. Jesús tomó a los doce discípulos aparte y, una vez más, comenzó a describir todo lo que estaba por sucederle.

Marcos 10:32 (NTV) 

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Samuel E. Seo, Th. M.  |  28 de enero 2022

El deseo humano de ser asombrado es un deseo universal que tiene la capacidad de atrapar nuestra atención. Una película asombrosa en el cine, un intenso partido de fútbol en la televisión, un video viral en las redes sociales, una obra legendaria de arte en una galería de arte, un emocionante concierto musical, un hermoso paisaje desde la cima de una montaña—todas estas experiencias nos producen un intenso sentimiento de asombro y maravilla. Pero el asombro no siempre es un simple sentimiento de agradable fascinación. También es un sentimiento que deja una impresión en nuestros corazones y despierta nuestros afectos hacia lo que nos asombra. Cuanto más nos asombra, más parece cambiarnos. Una película sorprendente puede dejar a un joven con la esperanza de convertirse en actor. Un sorprendente partido de fútbol puede dejar a un niño con la esperanza de convertirse en una estrella del fútbol. Un sorprendente concierto musical de un guapo cantante puede dejar a una fan adolescente con la esperanza de casarse con él. Un impresionante paisaje desde la cima de una montaña puede dejar a un escalador asombrado ante la creatividad del bello Creador. Estar asombrado puede transformar la vida de una persona. 

 

Asombro vs. Miedo 

En Marcos 10:32-34, vemos a Jesús dirigiéndose a Jerusalén con Sus discípulos y otros seguidores detrás de Él. En este viaje, Jesús predice Su muerte por tercera vez a Sus discípulos. Lo interesante de esta historia es que Marcos incluye dos detalles que Mateo y Lucas no incluyen (Mateo 20:17-19; Lucas 18:31-34). Marcos dice que Sus discípulos estaban asombrados mientras que el resto de los seguidores tenían miedo. ¿Por qué? Los discípulos se asombraron porque vieron a Jesús dirigirse a Jerusalén a pesar de que les había dicho que sería crucificado. Los seguidores, por otro lado, probablemente tenían miedo porque, como pensaban que Jesús era un Mesías político, ir a Jerusalén con Él significaba que tendrían que pelear en una guerra con las autoridades gobernantes de esa época. Tendrían que luchar una batalla sangrienta, y algunos tendrían que morir.  

El contraste entre los discípulos y los seguidores es revelador. Los discípulos estaban asombrados de Jesús, al igual que las otras veces que fueron testigos exclusivos de Sus enseñanzas, Su poder de autoridad y Sus milagros. Este asombro les llenó de fe y confianza, como se evidencia en la siguiente historia en la que Santiago y Juan pidieron a Jesús que les permitiera sentarse a Su derecha y a Su izquierda, mostrando su confianza de que Jesús sería victorioso (Marcos 10:35-45). Por otro lado, las otras personas que seguían a Jesús tenían miedo porque no habían experimentado el tipo de asombro exclusivo e íntimo que los discípulos habían visto viviendo con Jesús. 

 

Los verdaderos discípulos son discípulos asombrados de Jesús 

Entonces, ¿cuándo fue la última vez que te asombraste de Cristo? Los verdaderos discípulos de Jesús son discípulos que consistentemente se asombran de Él. Los verdaderos discípulos encuentran enseñanzas y experiencias nuevas en Cristo que los dejan asombrados y maravillados cada semana. Su asombro de Cristo constantemente les transforma hacia la santa hermosura de Cristo. Por otro lado, a los que Marcos llama simples “seguidores” son aquellos que no pueden recordar la última vez que se sintieron impresionados por Jesús. Si pierdes tu asombro por Cristo, sentirás miedo por tus dificultades financieras, por tus problemas de salud, por la incertidumbre de tu futuro, por tus preocupaciones familiares, por tus cargas de trabajo y por tus anhelos no cumplidos.  

Asómbrate de Jesús. Pídele a Dios que te ayude a ver Sus obras milagrosas en tu vida para que puedas estar asombrado de Jesús. Escudriña la Palabra para aprender y maravillarte de Jesús. Sólo entonces vivirás sin miedo a los temores de la vida y vivirás confiadamente mientras sigues a tu Salvador Jesucristo que va delante de ti hacia la nueva Jerusalén. Amén. 

Copyright © 2022 por Samuel E. Seo.