¿CÓMO ABORDAR LA INJUSTICIA?

Al obedecer al Señor y elegir amar la misericordia y la humildad, tendremos una visión clara para actuar ante la injusticia. 

Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno.
¿Y qué es lo que demanda el Señor de ti,
sino solo practicar la justicia, amar la misericordia,
y andar humildemente con tu Dios?

Miqueas 6:8 (LBLA)

Daniel E. Seo  | 12 de mayo 2021

Cuando Dios creó a la humanidad a Su imagen (Génesis 1:27), esta identidad formó la base de cómo todos los seres humanos están hechos ante Dios, y cómo los seres humanos deben ser tratados iguales ante Dios. Sin embargo, la Biblia demuestra que después de la caída (Génesis 3), la injusticia se convirtió en un tema que fluía de los individuos a las comunidades causando opresión y sufrimiento injustos. Esto es algo que vemos hoy en todo el mundo. 

 

Cuando hay una desviación en el poder hacia un beneficio personal, los cristianos deben hacer lo que es bueno y practicar la justicia (Miqueas 6:8). Este es un llamado a tomar acción. Los cristianos no deben sentarse y dejar que continúen las corrientes de injusticia, deben tomar medidas hacia los justos frustrados y tomar medidas para defender a los vulnerables al intentar cambiar las estructuras sociales a fin de prevenir la injusticia (Proverbios 31:8-9; Jeremías 22: 3). Dios ama la obra de los justos (Salmo 146:7). 

 

Sin embargo, hay una clave fundamental que está relacionada con la forma en que los cristianos deben actuar. Dios requiere que uno ame la misericordia mientras demuestra humildad ante el Señor (Miqueas 6:8). Los cristianos están llamados a actuar al buscar orden, pero al mismo tiempo, las acciones deben afrontarse con obediencia al amor y con humildad. La obediencia y la humildad se demuestran en una relación adecuada con Dios y el prójimo. Este tipo de relación que conduce a la acción adecuada que es, en fin, mucho mejor que el sacrificio (Miqueas 6:6-7; Amós 5:21-24). La humildad genuina contiene un amor que nace como una expresión externa de adoración verdadera (Mateo 22:37-39). 

 

Esto significa que nosotros somos llamados a tomar acción hacia la justicia, pero al mismo tiempo, tener un sentido radical del auto sacrificio. Somos libres de actuar sobre la injusticia, no obstante, sin frustrar el significado de lo que Dios quiso que fuera la justicia, que es amar la misericordia, y caminar humildemente ante el Señor llevando una naturaleza amorosa hacia los demás. No debemos ignorar los frutos del Espíritu cuando otros actúan en pecado (Gálatas 5:22-23; Gálatas 6:1), y no debemos estar llenos de ira y amargura odiando a los portadores de la imagen de Dios, etiquetándolos como enemigos. Debemos recordar que nuestro llamado como cristianos es orar y amar a nuestros enemigos incluso cuando somos maltratados y perseguidos (Mateo 5:44). Solo cuando obedecemos al Señor y elegimos amar la misericordia y caminar en humildad, tendremos una visión más clara de cómo debemos actuar ante la injusticia. 

 

Cuando tengas el justo deseo de actuar en contra de la injusticia, nunca permitas que el resentimiento y el odio se apoderen de ti. En cambio, mientras practicas la justicia, deja que el legado de lo que Jesús ha hecho por ti consuma tu corazón. Mira a Jesús, quien amó la bondad y la misericordia y demostró humildad nacida como una expresión externa de Su amor por el Padre. Sirvió a los oprimidos y murió en lugar de los culpables. Cuando Jesús resucitó de entre los muertos, nos ofreció a todos Su perdón y nos liberó de la culpa para que pudiéramos ser aceptados libremente en Su Reino. Cuando enfrentes la injusticia, siempre procede a llevar a la humanidad caída a Aquel que está dispuesto a restaurar a todos de la culpa a la vida, Jesucristo

Copyright © 2021 por Daniel E. Seo. 

A menos que se indique lo contrario, todas las citas bíblicas han sido tomadas de la versión LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.lbla.com.