¿CÓMO PUEDO ANHELAR MÁS A DIOS?

Si sigues buscando la presencia "especial" de Dios genuinamente, tu corazón, será renovado y se reenfocará en Dios.

1Oh Dios, tú eres mi Dios; de todo corazón te busco.  

Mi alma tiene sed de ti; todo mi cuerpo te anhela en esta tierra reseca y agotada donde no hay agua.  

2Te he visto en tu santuario y he contemplado tu poder y tu gloria.  

 

Salmo 63:1-2 (NTV)  

Samuel E. Seo, Th. M.  |  26 de enero 2021

Durante la historia de la humanidad, el matrimonio concertado ha sido practicado en la mayoría de las culturas del mundo. ¿Qué es un matrimonio concertado? Un matrimonio concertado es una unión entre un novio y una novia quienes son escogidos por otras personas en vez de por las parejas mismas. Hay diferentes tipos de matrimonios concertados, pero típicamente, los padres de un hijo se encuentran y planean un encuentro con los padres de una hija para que los dos se casen. En las culturas más occidentalizadas, esta práctica ya casi no existe. Sin embargo, todavía hay culturas que practican esto. Por ejemplo, tuve un amigo de India llamado Sam durante mi tiempo en el seminario en Estados Unidos. Sam me envía correos cada mes sobre el progreso de su ministerio en su tierra natal. Sam se casó con una mujer llamada Sheeba a través de un matrimonio concertado con la dirección de sus padres. Ahora, ellos tienen dos hijos y viven bien ministrando en India. 

Bueno. Esto probablemente suena muy extraño y sorprendente para todos ustedes. Lo que les sorprenderá aún más es que Sam estaba dispuesto a un matrimonio así. ¿Cómo puede alguien casarse con un extranjero? ¿Cómo puede enamorarse de una persona que nunca ha visto antes? 

Hoy en día, hay una pregunta similar que hacen los cristianos que luchan para amar y anhelar a Dios. ¿Cómo puedo enamorarme más de Dios cuando no lo puedo ver? ¿Cómo puedo anhelarlo cuando Su belleza es invisible? Nosotros también, como cristianos, sabemos que debemos amar y seguir a Dios, pero hay tiempos donde no sentimos ese anhelo, el deseo y el amor. Queremos anhelarlo más, pero no podemos controlar nuestros corazones.  

El anhelo de David por Dios 

El primer versículo de Salmo 63 dice: “Oh Dios, tú eres mi Dios; de todo corazón te busco. Mi alma tiene sed de ti; todo mi cuerpo te anhela en esta tierra reseca y agotada donde no hay agua” (NTV). ¡Qué palabras de anhelo tan increíbles de David! Para los que toman la vida cristiana con seriedad, esto es exactamente lo que queremos sentir. Entonces, ¿qué es lo que dijo David sobre este anhelo hacia Dios?  

David explica en el versículo 2. Dice: “Te he visto en tu santuario y he contemplado tu poder y tu gloria” (NTV). Esta vista y contemplación fueron lo que le permitió a David confesar el resto de lo que él dice en el salmo, incluyendo palabras como: “Tu amor inagotable es mejor que la vida misma… (v. 3)”, “Recostado, me quedo despierto pensando y meditando en ti durante la noche” (v. 6), “Como eres mi ayudador, canto de alegría a la sombra de tus alas” (v. 7), y mucho más. ¿Qué es lo que pasó en el versículo 2?  

Primero, cuando David dijo: “Te he visto en tu santuario”, no estaba diciendo que vio a Dios físicamente, sino que experimentó Su presencia en el santuario donde los adoradores de Dios se habían reunido para alabar y exaltar a Dios. Segundo, David “contempló el poder y la gloria de Dios” porque los entendió a través de la presencia de Dios, la cual le permitió a David sentir en una manera milagrosa el amor inagotable (v. 3), la pasión para vivir alabando (v. 4), la satisfacción y el gozo del alma (v. 5-6), la seguridad y la protección (v. 7-8) y la justicia prometida de Dios (v. 9-11).  

El poder y la gloria de Dios en nosotros 

¿Puedes ver qué es todo esto? El amor, la pasión, la satisfacción, el gozo, la seguridad, la protección, la justicia… todas estas cosas son las que cada ser humano de este mundo busca y desea profundamente. David entendió que Dios era poderoso y glorioso, porque Su presencia resucitó su corazón corrupto para que pudiera saber que Dios era la respuesta a las necesidades más profundas de cualquier ser humano.  

Entonces, ¿cómo puedes anhelar más a Dios? Primero, tienes que experimentar la presencia de Dios en Su santuario, es decir, con la comunidad de Cristo. En nuestro contexto, esto es la iglesia. El primer paso para comenzar, renovar o reenfocar tus anhelos hacia Dios es regresar a la presencia especial de Dios en la iglesia. Esta presencia especial de Dios, no la puedes conseguir solo. Hay una presencia especial de Dios cuando dos o más cristianos se reúnen en el nombre de Jesús. En Mateo 18:20, Jesús dijo: “Pues donde se reúnen dos o tres en mi nombre, yo estoy allí entre ellos” (NTV).  

Segundo, si sigues buscando y participando en la presencia “especial” de Dios genuinamente, tu corazón, aunque tenga anhelos corruptos, será renovado y se reenfocará en Dios. Tu corazón milagrosamente comenzará a sentir el amor, la pasión, la satisfacción, el gozo, la seguridad, la protección, y la certeza de la justicia de Dios más y más cada día. Eventualmente, llegarás a un punto donde estarás tan enamorado de Dios que pasarás tus noches como dijo David en el v. 6: “Recostado, me quedo despierto pensando y meditando en ti durante la noche” (NTV). Amén. 

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