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¿DEBERÍA SER CÓMODA LA VIDA CRISTIANA?

Ser un cristiano no significa vivir cómodos con el mundo, sino estar alertas en nuestra continua y peligrosa guerra espiritual.

10 Por lo demás, fortalézcanse en el Señor y en el poder de su fuerza. 11 Revístanse con toda la armadura de Dios para que puedan estar firmes contra las insidias del diablo. 12 Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes.  Efesios 6:10-12 (NBLA) 

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Samuel E. Seo, Th. M.  |  17 de agosto 2022

En Estados Unidos, hay un grupo élite de operaciones militares especiales llamado los Navy Seals. En su proceso de entrenamiento, hay una semana de prueba más difícil conocida como «la semana del infierno». Durante cinco días y medio tienen que cumplir varias formaciones increíbles, incluyendo: correr más de 300 km, permanecer constantemente mojado y con frío y permanecer despierto por 72 horas seguidas con tan sólo cuatro a cinco horas de sueño. ¿Por qué tan poco sueño? Porque, cuando están en batalla, quedarse dormido podría resultar en la muerte.

El cristiano y la guerra espiritual

Es fácil pensar que vivir como un verdadero cristiano significa vivir cómodo y con un mínimo de sufrimiento. Hay muchos que predican que la vida cristiana se trata sólo de prosperidad y riqueza. Sin embargo, Pablo nos muestra en Efesios 6:10-12 que estamos viviendo en una guerra espiritual y cualquiera que esté en guerra nunca puede estar verdaderamente cómodo. Como los ucranios en su guerra contra los rusos, los que están en guerra no saben cuándo bombardearán el edificio en el que están escondidos. No saben cuándo o de dónde vendrá la próxima bala. No saben si tendrán suficiente comida y agua. Es imposible estar completamente cómodos. Ser un cristiano en una batalla espiritual no es diferente. Los cristianos que batallan espiritualmente luchan constantemente contra «las insidias del diablo» (Efesios 6:11, NBLA) en forma de tentaciones, en forma de dificultades en la vida, en forma de dudas y desánimos, en forma de dolor emocional e insatisfacción, y mucho más.


Por lo tanto, no es extraño ver a Jesús diciendo a Sus discípulos en Mateo 26:41: Velen y oren para que no cedan ante la tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil (NTV). Como cristianos en guerra espiritual, permanecer espiritualmente despiertos con una dependencia constante a través de la oración y relación íntima con el Comandante Jesucristo puede ser difícil e incómodo, pero sólo estando alerta podemos «estar firmes contra las insidias del diablo» (Efesios 6:11).

Además, nuestra pelea en esta guerra espiritual es letalmente peligrosa. Pablo dice que nuestra lucha no es simplemente contra las fuerzas malvadas sino «contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes» (Efesios 6:12). Pablo menciona estas múltiples descripciones para mostrar que las fuerzas del diablo consisten en entidades malignas con diferentes rangos, autoridades y capacidades, y son los demonios poderosos que tendrán a los cristianos en su punto de mira.

Alertas con Cristo
¿Has estado buscando vivir cómodo en este mundo? O ¿has estado viviendo despierto con la armadura de Dios (Efesios 6:13-20) para estar firme contra las insidias del diablo? Si has tenido experiencias espirituales aterradoras que te han llenado de miedo, experiencias que te han dejado con dudas de Dios, experiencias que te han dejado con desánimo de la vida cristiana, experiencias que te han dejado con depresión e insatisfacción, estas son evidencias de que estamos viviendo en un mundo de guerra espiritual donde el diablo está haciendo todo lo posible para destruir el gozo, la paz, y la satisfacción que encontraste en Dios. Manténte despierto y fuerte con la oración y la Palabra de Dios. Como dijo Pedro: ¡Estén alerta! Cuídense de su gran enemigo, el diablo, porque anda al acecho como un león rugiente, buscando a quién devorar. Manténganse firmes contra él y sean fuertes en su fe. Recuerden que sus hermanos en Cristo, en todo el mundo, también están pasando por el mismo sufrimiento (1 Pedro 5:8-9). Amén.

Copyright © 2022 por Samuel E. Seo.