DIOS JUNTA TUS LÁGRIMAS EN UN FRASCO

Tus lágrimas son cuidadosamente almacenadas y observadas por Dios.

Tú llevas la cuenta de todas mis angustias
y has juntado todas mis lágrimas en tu frasco;
has registrado cada una de ellas en tu libro.

Salmo 56:8 (NTV) 

Daniel E. Seo, Th. M., MABC  |  22 de septiembre 2021

Las lágrimas que nacen de un corazón adolorido son una experiencia universal, especialmente si nacen de una experiencia dolorosa. Situaciones difíciles como la pérdida de un ser querido, la infidelidad, la ansiedad o los sentimientos de vacío, el desgaste emocional y otras situaciones desfavorables pueden provocar lágrimas. Es en esos momentos cuando derramamos estas lágrimas que provienen de la profundidad de nuestros corazones, que anhelamos y buscamos mayormente ser consolados. 

 

La belleza del libro de los Salmos es que contiene expresiones que demuestran las lágrimas que David y otros salmistas derramaron. Específicamente, en el Salmo 56:8, vemos el momento en que David expresó su confianza en Dios cuando los filisteos lo tuvieron preso. Pero aun cuando estuvo abrumado por el desánimo, confió en Dios y en Su suficiencia y luego dijo, “Tú llevas la cuenta de todas mis angustias y has juntado todas mis lágrimas en tu frasco; has registrado cada una de ellas en tu libro (Salmo 56:8)”. 

 

En las tiendas antiguas de Israel, uno podía encontrar viales conocidos como botellas lacrimógenas a la venta. En la época de David, había una costumbre en la que una persona, cuando estaba enferma o en gran angustia, era visitada por un amigo o familiar con este mismo frasco lacrimógeno. Luego, mientras las lágrimas rodaban por las mejillas del que sufría, el amado recogía esas lágrimas en un frasco, y luego lo tapaba para conservarlo como un recuerdo del profundo dolor que había sufrido esa persona. Similarmente, en el Salmo 56:8, David expresó que Dios juntaba sus lágrimas en un frasco, como si las estuviera anotando en un libro, donde Dios recordaría todos los momentos difíciles por los que había pasado David. 

 

Si eres alguien que está sufriendo hoy en día, o si estás pasando por una situación difícil, Dios te asegura que Él recuerda tu situación y tu dolor. Dios ha estado juntando las lágrimas de dolor que has derramado desde el primer recuerdo que tienes de cuando lloraste con un dolor profundo, y son estas lágrimas que son cuidadosamente almacenadas y observadas por Dios. Esto demuestra que puedes confiar en que el Padre Celestial cuidadosamente registra cada momento de tus luchas y pruebas, y que ninguna situación en tu vida escapa sin Su gloriosa observación. 

 

Los que están en Cristo Jesús, deben sentir una paz notable sabiendo que Dios almacenará los momentos de sufrimiento, sean pequeños o grandes. Sin embargo, debería haber una mayor esperanza inexplicable, confiando en que aquellos que están en Cristo estarán en la eternidad donde jamás habrá más lágrimas. Como dice Apocalipsis 21:4, “Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más”.  

Copyright © 2021 por Daniel E. Seo. 

A menos que se indique lo contrario, todas las citas bíblicas han sido tomadas de la versión LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.lbla.com.