LAS GARRAS DE ANSIEDAD: ¿CONTROL O CONFIANZA?

La verdadera paz proviene de confiar en que Dios es Dios y que Él también sostiene todo tipo de control.

5 Confía en el Señor con todo tu corazón,
y no te apoyes en tu propio entendimiento.
6 Reconócele en todos tus caminos,
y Él enderezará tus sendas.

- Proverbios 3:5-6 (LBLA)

Daniel E. Seo, Th. M., MABC  |  27 de octubre 2020

La ansiedad es un factor decisivo en la vida de muchos. Desde la niñez hasta la edad adulta, la ansiedad puede conducir al estrés, y el estrés puede traer rápidamente los mantos oscuros de la depresión sobre la vida. A nivel mundial, solo en 2017, se estima que 284 millones de personas experimentaron ansiedad. Si no has experimentado la ansiedad, es ese sentimiento incómodo de incertidumbre, pavor y miedo, que se origina en una perspectiva distorsionada de la vida (Marcos 4:19; Lucas 12: 22-31) y en cambios desfavorables de las circunstancias. La ansiedad siempre comienza con pensamientos negativos. Pronto, el pensamiento negativo comienza a gotear como miel que en lugar de dulce es veneno, goteando gradualmente hacia el corazón. Al final, esto conducirá al desaliento, al desánimo y a la tristeza. Le roba al individuo todo sentido y entusiasmo en la vida.


El nacimiento más común de la ansiedad se puede ejemplificar de esta manera: un taxista que acelera en zonas en las que se supone debe conducir con precaución hará que el pasajero entre en pánico y se ponga ansioso inmediatamente. Aunque la respuesta del pasajero es lógica, la ansiedad comenzará a consumirlo porque, en ese preciso momento, él tendrá el deseo de controlar la situación desde su falta de confianza en el conductor. De la misma manera, si deseas observar el inicio de tu ansiedad, piensa en las cosas que deseas controlar. Luego, mira en quién o en qué confías en ese momento. Responder estas dos preguntas te dará una respuesta clara a por qué la ansiedad marca tu vida.

¿Confianza o control?
En última instancia, un cristiano puede hacer una de dos cosas: puede confiar o querer control sobre su vida. La confianza y el control nunca van de la mano. Por esta razón, Proverbios 3:5 dice: "Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento". No puedes permitir que la confianza y el control coexistan, porque cuando los unes, intentarás confiar en Dios y, al mismo tiempo, controlar aquellas cosas que Dios puede controlar. Esto solo te provocará ansiedad.


El mandato de Dios de confiar en Él con todo tu corazón mientras le entregas el control tiene mucho sentido. ¿Cómo vas a encontrar paz si dices que estás confiando en Dios, pero vives intentando controlar aquellas cosas que solo Dios puede controlar? La verdadera paz proviene de confiar en que Dios es Dios y que Él también sostiene todo tipo de control. Entonces, si dices que confías en Dios, esa verdad debe mantenerse tan poderosamente que cualquier esfuerzo finito para controlar tu propia vida se vuelva impotente.


Esto es tan importante porque cuando Salomón dice, "no te apoyes en tu propio entendimiento", esto transmite la idea de dejar cualquier control que surja de tu confianza en ti mismo y autosuficiencia, de soltar cualquier control que te haga sentir cómodo cuando se trata de tu opinión sobre lo que está bien o mal. Es dejar el control para tomar decisiones personales y el control para elegir lo que uno cree que es correcto. Es necesario que este tipo de control sea totalmente entregado a Dios, porque como Proverbios 12:15 nos recuerda, "El camino del necio es recto a sus propios ojos, más el que escucha consejos es sabio". Así que, si eliges ser humilde, dejas de controlar tu vida, y escuchas lo que Dios tiene que decir en Su Palabra, podrás ver cómo tu ansiedad se derrite como cera en el fuego.

Conócelo y confía en Él
Una vez que eliges la humildad y dejas tu control, la manera más significativa de confiar genuinamente en Dios con todo tu corazón se encuentra en el versículo 6. Salomón dice: "Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas". En hebreo, este versículo se traduce a, "conócelo en todos tus caminos". Conocer a Dios en todos sus caminos es invitar Su presencia a todas tus actividades diarias y a las decisiones que tomas. Por tanto, una confianza genuina en Dios dice: "Dios, confiaré en ti con todo mi corazón al soltar mi control. Invitaré Tu presencia a todos mis pensamientos, motivos y actividades". Solo al declarar y vivir esto, Dios enderezará tus caminos, reemplazará tu ansiedad con gozo y te mantendrá alejado del pecado que solo terminará consumiendo y destruyendo tu vida.

Copyright © 2020 por Daniel E. Seo. 

A menos que se indique lo contrario, todas las citas bíblicas han sido tomadas de la versión LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.lbla.com.