JESUCRISTO, MI PASTOR

"Jesucristo es nuestro pastor, y en Él, nada nos faltará".

El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Salmo 23:1 (LBLA) 

como también mi Padre me conoce a mí, y yo conozco al Padre. Así que sacrifico mi vida por las ovejas.

Juan 10:15 (NTV) 

Daniel E. Seo, Th. M., MABC  |  13 de agosto 2021

Un evento familiar que se observa en un campo es cómo el dueño guía y direcciona a sus propias ovejas. En innumerables ocasiones, las ovejas tienden a descarriarse, por lo que el dueño tiene que inmediatamente reorientarlas por la tendencia habitual que tienen en desviarse. A veces, los dueños tienen que aplicarles dolor para traerlas de regreso. 

  

Sin duda, cuando David escribió el Salmo 23, él reconoció lo que se necesitaba para ser un pastor de un rebaño de ovejas en una edad temprana. Era consciente de la paciencia que necesitaba un pastor para cuidar de las ovejas que tenía a su cargo y comprendió la provisión que necesitaban y cómo tenía que protegerlas del mal y el daño. Necesitaría amor y compasión para cuidarlas, ya que las ovejas no son animales muy inteligentes. A veces, tenía que infligir dolor golpeando a las ovejas para mantenerlas alejadas del peligro o tenía que agarrarlas del cuello para que no se cayeran al río mientras bebían agua. 

 

Sin embargo, lo interesante de este texto es que, aunque David conocía las incapacidades de una oveja, David se identificaba a sí mismo como una oveja. Habiendo sido pastor de un rebaño a una edad temprana y, lo más importante, habiendo sido un rey de una nación, David dice en el versículo 1: “El Señor es mi pastor.” Estaba diciendo que él era una oveja que necesitaba la guía, la provisión y la protección de alguien superior. David reconocía su dependencia en Jehová, independientemente de que fuese o no el rey de Israel. 

 

Si David reconoció esto, ¿cuánto más necesitamos reconocer que el Señor es nuestro Pastor? No podemos olvidar que Dios es nuestro Pastor supremo que conduce y guía nuestras vidas de acuerdo con lo que Él crea conveniente. Puede parecer que lo que hace Dios no tiene ningún sentido en nuestras vidas. Puede doler. Puede resultar incómodo. Pero nuestro Pastor tiene una perspectiva mucho más grande y mejor que sus ovejas. El Pastor ve las cosas mucho más allá de lo que puede una oveja. El Pastor sabe cosas que las ovejas no. Su sentido del tiempo, tacto e intención es simplemente mejor que el de sus ovejas. Él es el buen Pastor, y este Pastor es Jesucristo. 

 

Incluso, podemos confiar que, si estamos en Cristo, nada nos faltará. En Juan 10:15, Jesús dice, “…sacrifico mi vida por las ovejas.” Es decir, Jesús dice que Él, siendo el buen Pastor, dio su vida por nosotros, Sus ovejas. Jesús, el Buen Pastor, el Hijo de Dios, lo más bello entre millares, se despojó de Su hermosura, y se convirtió en una oveja para protegernos y fue devorado por la maldición que merecíamos. Colgado en la cruz como si hubiera salido de la boca de un león, Jesús lució desfigurado y distorsionado para que pudiéramos recibir Su gracia, salvación y perdón continuo. Cuando nos aferramos a esta verdad, podremos entender que Jesús es el mejor David que sacrificó Su vida por nosotros. Si Él sacrificó Su vida por nosotros, podemos confiar en que Él sabe exactamente lo que necesitamos, cuándo lo necesitamos y cómo lo suplirá. Podremos confiar en que Jesucristo, sí es nuestro Pastor, y en Él, nada nos faltará. 

Copyright © 2021 por Daniel E. Seo. 

A menos que se indique lo contrario, todas las citas bíblicas han sido tomadas de la versión LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.lbla.com.