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LINO FINO

Los que no están avergonzados de Cristo son dignos de ser arropados con lino fino para la boda con Él.

6 Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina! 7 Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. 8 Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos. — Apocalipsis 19:6-8 (RVR60)

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Jong Hyuk Park,  M. D.  |  9 de febrero 2022

En el trabajo y frente a otros, uno de los compañeros le preguntó al joven: “¿Y tú? ¿Con cuántas chicas te has acostado?” “Ninguna. Nunca me he acostado con una mujer previamente” le respondió. De repente hubo un silencio. El compañero estaba sorprendido y se rehusó mirar al joven; fue como si estuviese avergonzado de ser visto con él. Lentamente el joven comenzó a sentir un remordimiento por lo que había dicho. De repente, se dio cuenta que se sentía avergonzado de haber decidido guardarse para el matrimonio según la voluntad de Cristo, independiente de si llegara o no a casarse. Jesucristo nos advierte del peligro de estar avergonzados de Él y Sus Palabras. Pero ¿por qué es malo estar avergonzado de Cristo? 
 
Dignos vs. indignos de ser arropados con lino fino para la boda con Cristo. 
En este pasaje de Apocalipsis vemos el plan de Dios para la Iglesia. Aprendemos que, para prepararse para la boda[1] con el Cordero, quien es Cristo, es necesario ser arropado con un lino fino, limpio y resplandeciente (v. 8). En el libro de Apocalipsis existen dos grupos: quienes están desnudos (3:17-18) y quienes tienen ropa. Los que están desnudos son descritos como personas vergonzosas, ciegas y en miseria (3:17-18). Estos están ciegos porque no ven la belleza y el valor infinito de los planes de Dios y, por tanto, están desnudos porque no son vistos como dignos de ser arropados con el lino fino celestial. 

Por otro lado, los que son arropados son aquellos quienes son vencedores dignos (3:4-5), quienes se arrepintieron (2:5, 3:19) y obedecieron a Cristo. Son quienes han perseverado en guardar los mandamientos de Dios (14:12) y han derramado su sangre peleando contra Satanás (16:6). Adicionalmente, es interesante ver que las acciones de estos santos tienen efectos comunitarios, sus acciones traen gozo eterno a la Iglesia (19:7), la embellecen (19:8) y traen gloria eterna a Dios (19:7).  

¿Cómo se comparan tus sueños y deseos con el plan de Dios? Cristo llama a los cristianos a despreciar sus sueños terrenales para poder ayudar a otros a preparase para la boda con Cristo (Mateo 28:19-20). Sin embargo, un cristiano que desea más la aceptación y el respeto de sus amigos rehusará ser avergonzado juntamente con Cristo. Desobedecerá y estará avergonzado de los hermosos planes de Dios. Es decir, rehusará ayudar a salvar a otros del infierno y de su vergonzosa desnudez para que puedan ser revestidos en un bello lino fino que les traerá gozo y gloria eterna al Señor. En conclusión, solamente los que no están avergonzados de Cristo obedecerán Su llamado y ayudarán a otros a prepararse para la boda con el Cordero. 

Jesucristo, visionario de los planes de Su Padre. 
Un ejemplo de lo mencionado anteriormente se ve en el evangelio de Marcos. En este relata cómo muchos soldados romanos golpearon a Jesucristo en la cabeza con una caña mientras le escupían. También menciona cómo lo vistieron con un manto de color púrpura y una corona de espinas mientras se arrodillaban ante Él en burla. Luego, describe cómo llevaron al Hijo de Dios para morir en una cruz frente a toda Jerusalén. En esos tiempos los romanos crucificaban a aquellos condenados desnudos para poder maximizar la vergüenza de este castigo. Es decir, los romanos y los judíos hicieron todo lo posible para avergonzar a Jesucristo.  

Pero ¿saben lo que es increíble? A pesar de toda esa vergüenza que recibió, Jesucristo nunca se avergonzó del plan de Su Padre. En fe, Él vio cómo la Iglesia estaría revestida de un hermoso lino fino que glorificaría al Padre por la eternidad y, celoso por cumplir el plan de Su Padre, decidió morir en la cruz. Por tanto, por medio de Su muerte, la vergüenza de aquellos que se arrepienten es cubierta con un ropaje de lino fino (v. 8). Si algún día te sientes avergonzado/a de la vida cristiana recuerda: Cristo nunca se avergonzó de los planes de Su Padre. Por tanto, nunca habrá una justificación válida de por qué tú y yo deberíamos sentirnos avergonzados de la vida que Cristo nos ha llamado vivir. Como nos recuerda el Salmo 34:5 “Los que a Él miraron, fueron iluminados; Sus rostros jamás serán avergonzados”. Amén. 

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[1]La frase “las bodas” que se encuentra en diferentes biblias en español, es la palabra γάμος la cual es singular. 

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