LAS RIQUEZAS Y EL CONTENTAMIENTO

El contentamiento no se basa en ninguna circunstancia, sino en la fe en Jesucristo como tu Señor y Salvador personal.

9 Pero que el hermano de condición humilde se gloríe en su alta posición, 10 y el rico en su humillación, pues él pasará como la flor de la hierba. 11 Porque el sol sale con calor abrasador y seca la hierba, y su flor se cae y la hermosura de su apariencia perece; así también se marchitará el rico en medio de sus empresas.

Santiago 1:9-11 (LBLA)

Daniel E. Seo  | 21 de mayo 2021

El contentamiento es una de las actitudes más difíciles de desarrollar en la vida cristiana. Aparentemente, dondequiera que miremos hoy, encontramos ejemplos de descontento cuando se trata de finanzas. Muchos muestran descontento con el lugar en el que se encuentran en la vida: su falta de trabajo, el trabajo que tienen, sus ingresos, la lista sigue. En la Biblia, Santiago llamaría a este tipo de descontento a través de las finanzas como "diversas pruebas". Sin embargo, para este tipo de pruebas, Santiago instruye a los cristianos a encontrar gozo en medio de las dificultades de la vida. Explica que la perseverancia a través de estas pruebas de la vida produce firmeza y madurez espiritual (Santiago 1:1-4). Santiago expresa que el contentamiento en medio de las pruebas es una expresión tangible de nuestra fe en Dios. 

 

Mientras Santiago le escribía a un grupo de creyentes dentro de la iglesia que tenían éxito financiero y también a aquellos que tenían un estatus económico más bajo y estaban luchando financieramente, Santiago dice que el humilde "se gloríe en su alta posición" (Santiago 1:9), mientras, que el rico, en su humillación. Santiago entendió claramente que las posesiones personales y la seguridad financiera podrían convertirse en una fuente significativa de orgullo, ya que podría tentar a alguien a confiar en sí mismo en lugar de en Dios para su provisión. Por tanto, demuestra estos contrastes de cómo los hermanos humildes pueden exaltarse en su relación eterna con Jesús, que no es afectada por el valor del ingreso, y que los ricos deben identificarse con un estado humilde como lo hizo Jesús (Fil. 2:8). Las riquezas nunca deben determinar el contentamiento de un cristiano, aunque sea rico, o pobre.  

 

Para demostrar esto, Santiago dirige la atención de sus lectores a un prado primaveral. El campo es hermoso, pero pronto, con su calor abrasador, las flores se marchitan y su belleza se desvanece (Santiago 1:10-11). La intención de Santiago es clara: tanto los ricos como los pobres morirán. Santiago demuestra que la abundancia de riquezas no tiene el poder de extender la vida hacia la inmortalidad. La abundancia de riquezas para sí mismo no significa que uno recibirá la aprobación de Dios.  

 

Cualquier bendición financiera es un regalo de la gracia de Dios y, por lo tanto, conllevan una gran responsabilidad y obligación para su uso hacia los esfuerzos del reino. Por tanto, cuando los ricos creen humildemente que toda la fuente de las riquezas proviene de Dios y la usan para el reino de Dios, glorificarán a Dios como una demostración de su confianza y fe en Jesucristo. Por otro lado, el que enfrenta pruebas financieras confía en su relación eterna con Jesús entendiendo que su relación con Cristo no es afectada por sus ingresos, glorificará a Dios a través de la demostración de su fe en Cristo. Al final, Santiago desafía a todos los cristianos, ya sean ricos o pobres, a ver sus finanzas con humildad si desean tener contentamiento en sus vidas. 

 

Quizás, hoy, eres alguien que está reteniendo sus finanzas porque tu riqueza te da un sentido de orgullo. Te ha dado un sentido de adoración a ti mismo y una satisfacción falsa. O, tal vez eres alguien que vive comparando su vida con los que tienen abundancia de riqueza y vives descontento con tu propia circunstancia. Es posible que la tentación de codiciar el dinero, un trabajo o posición en la vida se te haya vuelto en descontento. En todo caso, Santiago refuerza la verdad bíblica de que la abundancia o la falta de recursos económicos no influye en las bendiciones celestiales que puedes tener en Cristo en la eternidad. Cualquier posesión y abundancia de riquezas en esta tierra no tendrán valor en el Reino (Mateo 6:19-21). Recuerda que Santiago demuestra que el contentamiento no se basa en ninguna circunstancia, sino que se basa en la fe en Jesucristo como tu Señor y Salvador personal. 

Copyright © 2021 por Daniel E. Seo. 

A menos que se indique lo contrario, todas las citas bíblicas han sido tomadas de la versión LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.lbla.com.