SOMBRAS DEL INFIERNO

El sufrimiento de la muerte física en la tierra es una sombra de la muerte eterna del infierno donde está ausente la presencia de Dios. 

No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien teman a Aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno. 

Mateo 10:28 (NBLA) 

Samuel E. Seo, Th. M.  |  13 de septiembre 2021

Un aspecto interesante de la red mundial es el hecho de que se puede categorizar en tres tipos. La primera es la red de superficie, el cual es el internet donde se encuentra las páginas web que podemos acceder y usar cada día. La segunda categoría es la red profunda. Esta parte del internet es la que queda oculta al público y se estima que es entre 500 a 2.000 veces más grande que la web de superficie. Nadie sabe qué exactamente es toda la información que se encuentra acá o el tamaño preciso que tiene. La tercera categoría es conocida como la red oscura, y se encuentra en una esquina desconocida dentro de la red profunda. Es la parte del internet en la que se da rienda suelta a todas las actividades ilegales que conocemos en la red de superficie, pero con más variedad, sin restricciones y de forma mucho más atroz. En otras palabras, las actividades ilegales que podemos ver en la red de superficie, como el fraude electrónico, el ciber secuestro de datos, la prostitución, la pornografía infantil, el tráfico de drogas y otras actividades ilegales similares, son solo sombras, es decir, vistazos previos o ilustraciones menores de las peores actividades que no sufren de restricciones en la red oscura.  

En Mateo 10:28, Jesús dio esperanza a sus discípulos que un día encontrarían la persecución con las siguientes palabras: «No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien teman a Aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno». Aquí, Jesús está diciendo a Sus discípulos que el peor daño que podrían hacer los perseguidores contra ellos no se puede comparar con lo peor que puede hacer Dios contra Sus enemigos.  

Sin embargo, estas palabras también nos muestran lo peor que es el infierno donde la presencia de Dios estará ausente para siempre. Jesús está diciendo que morir en la tierra no es nada en comparación con la muerte que se encuentra en el infierno. Más específicamente,  Jesús está diciendo que el sufrimiento de  la muerte física en la tierra es  solo una sombra,  un vistazo previo,  una ilustración menor, del sufrimiento de la muerte eterna  del infierno ausente de la presencia de Dios.  

Cuando sientes dolor físico, eso es una sombra del «crujir de dientes» que existirá eternamente sin el Dios del descanso. Cuando sientes tristeza, eso es una sombra del llanto que existirá eternamente sin el Dios del gozo eterno. Cuando sientes soledad, eso es una sombra de la soledad infinita del infierno que existirá eternamente sin el Dios de abundante amor. Cuando sientes miedo, eso es una sombra del miedo infinito y eterno que existirá en el infierno sin el Dios de la perfecta seguridad. Cuando sientes un vacío en el corazón, eso es una sombra del vacío eterno que existirá sin Dios, quien es la Pieza central de todo propósito en la vida. Cuando tienes sed, eso es una sombra de la sed eterna que existirá en el infierno sin el Dios del agua viva. Cuando sientes hambre, eso es una sombra del hambre eterna que existirá en el infierno sin el Dios del pan diario. Cuando te sientes miserable, eso es una sombra de la miseria infinita y eterna que existirá en el infierno sin el Dios de todo placer y satisfacción.  

Hermano/hermana, sin embargo, la buena noticia es que Dios nos ha enviado a su Hijo Jesucristo para que pudiéramos vivir para siempre en Su presencia. Para los que no tienen a Jesucristo, las sombras del infierno son pesadillas ominosas que advierten de la inminente perdición que será real cuando despierten de este mundo temporal. Para los que son salvos a través de la sangre y el perdón de Jesucristo, las sombras del infierno son recuerdos heroicos de Jesucristo quien nos salvó y nos dio un escape eterno a la presencia de Dios. Para los que aman a Jesús, las sombras del infierno también son recuerdos de agradecimiento, porque sabemos que despertaremos con cuerpos resucitados en el Reino de Dios con toda Su gloria donde nunca veremos las sombras del infierno jamás. Amén. 

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