¿TE SIENTES DISTANTE DE DIOS?

Dios siempre está dispuesto a dar Su lealtad indivisa a aquellos que lo buscan con humildad y sumisión.

6 Pero Él da mayor gracia. Por eso dice: Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes. 7 Por tanto, someteos a Dios. Resistid, pues, al diablo y huirá de vosotros. 8 Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Limpiad vuestras manos, pecadores; y vosotros de doble ánimo, purificad vuestros corazones.

Santiago 4:6-8 (LBLA)

Daniel E. Seo, Th. M., MABC  |  2 de junio 2021

Sentir la distancia de Dios es una experiencia universal en este mundo quebrantado. En algunas ocasiones, Dios permite que existan los sentimientos de una distancia con Él para cultivar más dependencia. Sin embargo, el libro de Santiago, que se trata de fe y obras, explica que el creyente puede sentir una nube oscura que cubre su capacidad de experimentar la cercanía de Dios cuando está viviendo en pecado.  

 

Santiago nos muestra que existe una correlación muy cercana entre la humildad y la cercanía de la presencia de Dios, en contraste, con el orgullo y la distancia que uno puede sentir de Dios. Dependiendo de cuál eliges, sentirás la presencia de Dios cerca o lejos de ti. Si eres alguien que ha puesto su fe en Cristo, pero estás viviendo sin humildad y en orgullo, no podrás someterte a Dios. Sin la humildad y sumisión, tampoco tendrás la fuerza para dejar tu amistad con el mundo y parar de cometer adulterio espiritual (Santiago 4:4). Además, no tendrás la fuerza espiritual para resistir al diablo al estar lejos de Dios (Santiago 4:7-8; 1 Pedro 5:5-9). Por tanto, el peligro es vivir por deseos desordenados que invitan la oposición de Dios (Santiago 1:14-15; 4:1,4). En fin, si vives con el orgullo y rebelión ante Dios, sentirás una distancia abismal entre tú y Dios. 

 

El texto nos da más explicaciones de por qué sentimos a Dios lejos de nosotros. Santiago dice que hay una necesidad de limpiar las manos, dejar el doble ánimo, y purificar el corazón. La limpieza de manos es un símbolo que representa la necesidad de confesar los pecados evidentes en la vida, y alguien con doble ánimo es alguien que vive tanto en amistad con el mundo como con Dios, representa una persona hipócrita (Santiago 4:4). Por último, dice que debe haber una purificación del corazón refiriéndose a la purificación de los pensamientos pecaminosos. Todo esto indica que el pecado es el mayor factor que nos hace sentir lejos de Dios. Esto muestra que nosotros, por nuestros pecados, tomamos los primeros pasos para alejarnos de Dios, no Él de nosotros.  

 

La buena noticia es que Santiago nos da a todos una manera de poder regresar a Dios. Si deseas cambiar, debes elegir la humildad y sumisión porque estas cosas te pueden mover a hacer un examen genuino sobre las perversidades que podemos tener en nuestros corazones (Salmo 139:23-24). Recuerda que Dios siempre está dispuesto a dar Su lealtad indivisa a aquellos que lo buscan con humildad y sumisión. La sangre de Jesús proporciona perdón y restauración cuando alguien confiesa sus pecados (1 Juan 1:9). Elige alejarte del pecado y acércate a Dios al arrepentirte de tus pecados en quebrantamiento (Santiago 4:9). Si haces estas cosas, el creador y sustentador del universo amorosamente te proveerá mayor gracia por tu acto de humildad y sumisión (Santiago 4:6). Si eres alguien que dice que no puede ser perdonado, en este momento, Dios sube el volumen de Su gracia para afirmarte que Él se acercará a ti, si tú te acercas a Él (Santiago 4:8). 

Copyright © 2021 por Daniel E. Seo. 

A menos que se indique lo contrario, todas las citas bíblicas han sido tomadas de la versión LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.lbla.com.