Debido a la resurrección de Jesucristo, tenemos esperanza de tener un cuerpo libre de enfermedades, uno que trasciende el espacio y uno que nunca morirá.
Jesús nos indica acordarnos de la mujer de Lot para que no nos burlemos de la Palabra de Dios ni valoremos las cosas del mundo por encima de las de Dios.
Los cristianos deben prepararse para padecer sufrimientos porque en el futuro llegarán tiempos de tribulación y solamente los que han vencido pueden recibir la corona de vida.
Mientras pensamos en negar el sufrimiento, Jesucristo piensa que es necesario el sufrimiento porque reconoce que el alma es lo más importante para los humanos y es mediante la cruz que es santificada y bendecida.