Dios es justo al juzgarnos por nuestra incredulidad en Jesucristo, dado que nuestra incredulidad es la revelación de nuestros malvados deseos, sentimientos y decisiones.
DIOS MI PASTOR DE PURIFICACIÓN Los pastores también llevaban a sus ovejas a aguas tranquilas para limpiar las heridas y lavar la suciedad que estas tenían.